Hace unas dos semanas fui a tomar un helado con una amiga, a quien hacía mucho tiempo que no veía. Creo que es el tiempo que fija la amistad. Es una buena persona. Nunca pronuncia una palabra "peor" que "tonto" y generalmente tiene una sonrisa para todos. Le tengo especial afecto porque me trató bien desde el momento en que nos conocimos, y nunca tuvimos una discusión por nada.
Dulce de leche granizado, frutilla, durazno, telgopor y dos cucharitas.
Charlamos algo más dos horas, ya empezaba la madrugada, la acompañé hasta su casa (es una zona bastante oscura cerca del tren) y me fui a la mía a dormir.
Charlamos. Nos pusimos al día, y nos contamos cosas viejas y esperanzas. Entonces entendí que su vida entera giraba mucho en torno a sus parejas; cada etapa de la vida tenía una marca: el nombre de alguien, o de algunos.
"Estaba saliendo con Pepe" (...) "Y no sabés, un día me acosté con Juan. Al terminar me dijo que no quería quedar "en la nada" conmigo, quería algo más serio; pero yo estaba saliendo con alguien más. Después se fue, y me pasó a buscar Pepe, y cuando íbamos a tomar el colectivo lo vi a Juan sentado en un banco de la plaza con la mirada perdida y melancólica. Miraba el horizonte, sin prestarle atención a nada. Pobre, se había enganchado conmigo; y yo sólo quería a alguien para tener ahí y cada tanto usarnos".
Entonces yo pensé ¿Está la felicidad en morderse y devorarse mutuamente, un rato, y después volver a la soledad? Porque es una de las chicas más lindas del grupo de amigos, y le tengo mucho cariño. Pero claramente no voy a rebajarme, ni se me ocurre que alguien me tenga ahí para usarme cada tanto. Eso no es "amistad con beneficios", a menos que sea un beneficio el quedar en un banco de plaza con la mirada melancólica, mirando pasar en los brazos de un desconocido a esa mujer que acabás de tener.
Y puede pasar que me vaya a tomar mate a la casa de una amiga, y de pronto se le ocurra que le está haciendo falta un poco de afecto... ¿Quién va a ser entonces mi marinero de oídos encerados? No sea que mi mirada termine perdiéndose por horas en el horizonte.
Rocío se murió, y nunca más.
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