jueves, 9 de febrero de 2012

Pasos perdidos

Hoy fui a caminar por Coghlan. ¡Cómo me gusta este barrio! Árboles, plazas... lamentablemente también edificios, pero muchas casas. Casas grandes, pocas casas modernas. Casas con arquitectura, estilo colonial, viejas quintas partidas al medio, o de estilo tudor y normando, o casa simples y bonitas que no entran en un estilo... Casas. Pocas casas modernosas. Muchas casas grandes, a veces separadas con dos entradas para que vivan las familias de dos hermanos arriba y abajo. Casas con familias numerosas.


Y buena gente. Conozco la casa de 16 familias del barrio. Buena gente en serio. No sé cómo será con los nuevos edificios, y por lo que veo los colegios se empiezan a parecer al común de Belgrano. Pero acá todavía queda un atisbo de comunidad. De sociedad de familias que se conocen de varias décadas. Buena gente, de calidad moral. Que se ayudan. Que se juntan a tomar mate en el jardín. Tres chicas que conozco son amigas desde que tenían 2 años. En cambio, 10 años de vivir en Belgrano nunca me regalaron una charla de más de 5 minutos con un vecino.


Es un barrio chiquito. La frontera oficial del gobierno es como todas las demás: pésima. Al barrio le faltan seis manzanas entre Le Breton, Holmberg y las vías; y le sobran algunas que deberían ser de Saavedra.

El triángulo de vías sin barreras, fruto de la bifurcación de dos ramales, genera una zona sin tránsito por donde es un placer caminar bajo los árboles y mirando las casas. Toda la estación es una plaza y al salir la calle Roosevelt no es de asfalto, sino toda de pasto, con algunos adoquines para los pocos autos que pasan. Una calle parquizada.

En Monroe y Roque Pérez está el icónico Hospital Pirovano, y al este hay dos callecitas paralelas de una cuadra de largo, que cortan dos manzanas por la mitad: son las calles Plutarco y Sócrates. A la vuelta está la iglesia más grande que haya en muchas cuadras a la redonda: S.M. de los Ángeles. Es mucho más grande que la Redonda de Belgrano, pero nadie la conoce por estar tan escondida. Tiene forma de cruz griega, con una especie de cúpula medio cúbica en el medio (no sé si es una buena descripción, pero no sé tanto sobre arquitectura). De las cuatro fachadas, tres son de ladrillos, con unos arcos y una forma que me hizo acrodar a Sant'Apollinare in Classe. Todo lo demás, en cemento pintado de blanco. Muy bonita, y poco ostentosa.

Casas, árboles, jardín y familia, qué lindo barrio que es Coghlan.

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